25/01/2014 - 09/03/2014
Julião Sarmento. DAD, 2014

La Galería Heinrich Ehrhardt presenta el trabajo del artista portugués Julião Sarmento. Bajo el título DAD, Sarmento, reúne varias de sus últimas piezas, fotografías, pinturas y esculturas que discurren alrededor de una instalación principal que ocupa la totalidad del espacio expositivo de la galería. DAD es una exposición elíptica, con un discurso circular, en el que todas las piezas y obras del proyecto construyen una extensa cartografía de asociaciones. Muchos de los conceptos y temas que aparecen en algunas de las obras, resurgen en otras mientras que las ideas generales se traducen en significados concretos que desvelan una compleja trama con alusiones a los asuntos centrales en la obra de Sarmento. El cuerpo femenino, plantas de edificios, reflexiones sobre el gesto pictórico y referencias a Edgar Degas y Marcel Duchamp constituyen las claves de una instalación centrifuga en la cual se parte de una iconografía puntual para terminar abarcando múltiples relaciones.

Todo ello aparece reunido en torno a First Easy Piece, instalación principal de la muestra que discurre alrededor de un muro pintado de gris, una escultura colocada sobre unos palets de madera y un conjunto de obras colgadas en la pared. La escultura es una interpretación de la famosa figura de Edgar Degas, Pequeña bailarina de 14 años, que Julião Sarmento utiliza ahora como referencia, casi conceptual, para pervertir e incluso potenciar en su nuevo modelo escultórico, algunos de los rasgos que hicieron de esa escultura de 1881 una pieza transgresora y provocativa.

El escándalo que Degas generó al exponer esa obra en una de las exposiciones impresionistas, queda ahora en el vago recuerdo cuando Sarmento interviene la figura y la dota de algunos rasgos físicos, prominente pecho, completa desnudez, que contrastan con un inquietante canon en el que el tamaño de la figura crea cierta distorsión con la realidad. Si la pieza original generó tal escándalo fue por su brutal realismo: la pintura imitaba el color de la piel, el pelo era verdadero y su ropa auténtica; ahora, en el caso de Sarmento, la figura desnuda es aún más realista si cabe, al menos en lo que a forma y erotismo se refiere, pero a pesar de partir de un modelo generado con una impresora de 3D, que otorga por tanto una forma absolutamente realista a la escultura, ese realismo es al mismo tiempo una perturbadora ficción. De tan puro, deviene en algo inhumano. La copia de la forma.

Un ready made a imagen y semejanza del cuerpo femenino en el que la textura de la pieza y el cuerpo, a medio camino entre la juventud y la madurez, entre lo erótico y lo distante, crea las tensiones de la presencia arrebatadora y la ausencia de algo que nunca podremos, como espectadores, alcanzar. Y junto a la escultura, sobre la pared, varias obras que precisamente inciden en estos temas, el vacío, la abstracción, la construcción, la arquitectura y el color así como un breve dibujo explicativo que hace alusión directa a la idea de elipsis y otra referencia a Duchamp que se convierte casi en una respuesta encubierta a aquella célebre pregunta que pronunció el artista francés, Why Not Sneeze Rrose Sélavy?, cuyo título, modificado e invertido supone la visión de Sarmento sobre las incertidumbres conceptuales y plásticas de Duchamp. Sarmento plantea aquí formas fugitivas y huidizas, ambiguas, como una inevitable razón de ser de la finitud humana. Una disyuntiva entre el fin y la continuación, entre la nada y el ser, entre el pasado y presente.

Esta circulación de temas es en realidad una vieja idea duchampiana que recorre la exposición junto a la previa transgresión de Degas, y sugiere una cierta deshumanización del arte, la desaparición de la forma enfrentada a la forma pura.

Esta exposición forma por tanto una gran naturaleza muerta, como aquellas que planteó Duchamp al final de su vida con Étant Donnés; un laberinto con muchas entradas y varias posibles salidas pero un solo tema repetido, la elíptica visión del tema del arte por antonomasia. Ese circular devenir sin casi escapatoria que empieza y termina una y otra vez, con un incansable estado de estupefacción y reflexión en el que atrapados desafiamos, tal y como hace la bailarina de Sarmento, la idea histórica de representación realista, del espacio real y del ficticio, del tiempo y su percepción. Un lugar ausente y único.

The Heinrich Ehrhardt Gallery is presenting the work of the Portuguese artist Julião Sarmento. Under the title DAD, Sarmento brings together a series of his latest pieces, photographs, paintings and sculptures, which are arranged around one main installation which takes up the entire exhibition space of the gallery. DAD is an elliptical exhibition, whose discourse is circular and in which all the project’s pieces and works build up an extensive cartography of associations. Many of the concepts and subjects that appear in some of the works re-emerge in others, while the general ideas are transposed into specific meanings which reveal a complex fabric of interweaving allusions to the core subjects of Sarmento’s work. The female body, floors of buildings, reflections on pictorial gestures and references to Edgar Degas and Marcel Duchamp constitute the keys to a centrifugal installation which takes specific iconography as its point of departure and ends up dealing with with a plurality of relations.

All of this is visibly brought together in First Easy Piece, the main installation here, which takes shape around a grey-painted wall, a sculpture arranged on top of wooden pallets and an array of works hung on the wall. The sculpture is an interpretation of Edgar Degas’ famous figure, The Little Fourteen–Year–Old Dancer, which Julião Sarmento now uses as an almost conceptual reference, to pervert and even strengthen, in his new sculptural model, some of the features that made this piece transgressive and provocative in 1881.

A memory of the scandal that Degas generated when he exhibited this work in one of the Impressionist shows still vaguely remains when Sarmento introduces the figure and lends it certain physical characteristics; its prominent chest, complete nudity, which contrast with an uncanny cannon in which the size of the figure creates a certain distortion with regards to reality. If the original piece stirred up such a scandal it was due to its brutal realism: the painting imitated the colour of the skin, the hair was real and her clothes were authentic; now, in the case of Sarmento, the naked figure is, if possible, even more realistic, at least with respect to form and eroticism. However, despite using a model generated by 3D printer as a point of departure, which as such lends the sculpture an absolutely realistic form, that realism is, simultaneously, a perturbing fiction. Such is its purity that it turns into something inhumane. The copy of the form.

A ready-made rendered in the image and likeness of the female body, in which the texture of the piece and the body, halfway between youth and maturity, half erotic and half distant, creates tensions between its overwhelming presence and the absence of something which we, as spectators, will never be able to grasp. And alongside the sculpture, on the wall, hang various works which engage specifically with these subjects; void, abstraction, construction, architecture and colour, as well as a brief explicative drawing which alludes directly to the idea of ellipsis and another reference to Duchamp which almost becomes a disguised response to that famous question asked by the French artist, Why Not Sneeze Rrose Sélavy?, whose title, modified and inverted, constitutes Sarmento’s vision of Duchamp’s conceptual and artistic uncertainties. Here Sarmento suggests evasive, elusive and ambiguous forms as the inevitable raison d’être of human finiteness. A dilemma between ending and continuation, between nothingness and being, between the past and the present.

The way these subjects flow is, in fact, an old Duchampian notion which pervades the exhibition alongside Degas’ earlier transgression, and suggests a certain dehumanisation of art; the disappearance of form when confronted with pure form.

This exhibition therefore constitutes a great still life, like those presented by Duchamp at the end of his life with Étant Donnés; a labyrinth of many possible entries and exits, but with just one repeated subject, the elliptical vision of the artistic subject par excellence. A circular motion of becoming offering barely any escape, which starts and finishes over and over again in an untiring state of stupefaction and reflection in which we, while trapped, defy, as does Sarmento’s dancer, the historical idea of realistic representation, of real and fictional space, of time and its perception. An absent and unique place.

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Julião Sarmento - DAD (2014)
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- First Easy Piece (2013)
Técnica mixta - medidas variables
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- House Plan White Plants (2013)
Técnica mixta - 130 x 201 x 6 cm
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- Thing White Plants (2013)
Técnica mixta - 195,5 x 190,5 x 6 cm
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- Six Frames (white, light beige, black) (2013)
Técnica mixta - 42 x 179,1 cm
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- Three Frames (2013)
Técnica mixta - 42 x 92,4 cm
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- Four Frames (2013)
Técnica mixta - 54,3 x 155,6 cm