13/09/2018 - 26/10/2018
Kiko Pérez. Misterio, 2018

Bajo el título Misterio, Kiko Pérez (Vigo, 1982) presenta en la Galería Heinrich Ehrhardt su tercera exposición individual.

Mientras que algunas de las claves de su trabajo permanecen en sus nuevas piezas, otras dinámicas referentes a la metodología, la elaboración, los materiales o las formas de visualización emergen como prácticas inéditas en su producción actual.
Así, por un lado, el papel sigue siendo un elemento central y de ahí la gran cantidad de desarrollos vinculados a este material que Pérez ha llevado a cabo durante estos últimos años y cuyas últimas investigaciones -papeles fragmentados, recortes y vaciados- se muestran ahora. Pero por otro, nuevas figuras escultóricas, muchas de ellas provenientes de ensayos que salieron precisamente del papel, ocupan repentinamente el espacio generando un conjunto de obras exentas, en pie y sostenidas por sí mismas, que plantean un recorrido, a veces laberíntico y otras ordenado, para que el espectador deambule entre las obras.

En esta nueva muestra se produce por tanto una dualidad pintura-escultura que si bien se ha dado siempre en el arte de Kiko Pérez, se vuelve ahora mucho más evidente. La escultura no es ajena al artista ni tampoco lo es la madera o el DM, materiales que utiliza en la mayor parte sus nuevas figuras recortadas. Pero lo que sí se podría considerar desconocido es la propia configuración espacial de estas piezas recientes: el lugar, la escala y la transición sufrida desde el fragmento hasta la forma. Formas extrañas, alienadas, que abrazan al mismo tiempo la consistencia de un cuerpo, la figura, y la abstracción más absoluta. Se trata de enormes recortes que actúan como distintas piezas de un puzle donde el detalle se agranda mientras que los contornos se escurren y desaparecen hasta conformar dos siluetas en una misma forma. Piezas que parten de una misma matriz, desencajadas en un interior y exterior diferenciados, y que “misteriosamente” adquieren volumen y entidad propios. En su obra escultórica Kiko Pérez ya había tratado el cuerpo fragmentado como fetiche, aparato de tortura, prótesis o instrumento sexual sin embargo ahora la nueva pátina de color, el papel pintado cubriendo la superficie del DM, confiere a estas esculturas de una mayor voluptuosidad y modernismo.

Respecto a la obra sobre papel, el artista presenta piezas en forma de cortinajes rítmicos que, al igual que las esculturas, vuelven a cuestionar y pronunciarse sobre lo óptico en una especie de desconcierto visual cercano a algunos de los planteamientos icónicos del op art. Tiras de papel que en juegos cromáticos degradados generan una métrica lineal en descarada oposición a la redondez de las formas escultóricas.

Si las primeras composiciones de Kiko Pérez hacían habitualmente referencia a la geometría, collages y superposiciones de elementos de factura cálida y accidentada, para más tarde aproximarse a una nueva versión de lo orgánico que conllevó una desgeometrización de la forma, ahora se produce un fenómeno visual donde ya no es solamente la mano del artista la que hace el cuadro sino su mirada, rápida, distorsionada y movida cuando sigue la cadencia de las nuevas cortinas de papel, y lenta, contemplativa y experimental cuando recorre los contornos redondeados y los huecos de las esculturas en la concepción más óptica del misterio.

Kiko Pérez (Vigo, 1982) presents his third individual exhibition entitled Misterio Mystery at the Heinrich Ehrhardt Gallery.

While his recent artworks retain some of the key features of the artist’s previous oeuvre, other dynamics relating to the methodology, production, materials and forms of viewing employed emerge as new practices in his current work.
On the one hand, paper continues to be a central element, as demonstrated by the large number of pieces which Pérez has produced using this material in recent years, with his latest investigations – fragmented, cropped and hollowed out papers – now on display. Meanwhile, new sculpted figures, many of which derive from the artist’s experimentation with paper, suddenly occupy the space to create a collection of freestanding works, upright and self-supporting, which form a circuit, at times labyrinthine and at others orderly, around which observers can wander.

As such, this new exhibition creates a duality between painting and sculpture which, despite always having been present in Kiko Pérez’s art, is much more evident here. Sculpture is far from foreign to the artist, and the same may be said of wood and MDF, the two materials used in the majority of his new cut-out figures. What could be considered unfamiliar is the spatial configuration of these recent pieces: the place, the scale and the transition from the fragment to the form. Strange, alien-like forms which simultaneously encompass the thickness of a body, the gure and absolute abstraction. Huge cut-outs act as different pieces of a puzzle in which details are enlarged while contours are blurred and disappear to form two silhouettes in a single form. Pieces born of a single mould, separated into a distinct interior and exterior, which ‘mysteriously’ take on their own volume and body. In his sculptural work, Kiko Pérez had already treated the fragmented body as a fetish, a torture device, prosthesis or sexual instrument, but here the new coloured patina, painted paper placed over the MDF surface, lends these sculptures a greater voluptuosity and modernism.

With regard to his work on paper, the artist exhibits pieces in the form of curtains with a rhythmic pattern, which, just like his sculptures, once again challenge and take a stance on the optical in a kind of visual turmoil similar to some of the iconic themes in op art. Strips of paper positioned in gradually fading chromatic sets generate a linear metric in clear opposition to the roundness of the sculpted forms.

While Kiko Pérez’s early compositions tended to draw on geometry, collage and elements overlapped in a warm, rugged manner, before moving on to explore a new version of the organic which brought about a degeometrisation of the form, he now creates a visual phenomenon in which it is not only the artist’s hand which creates the artwork but his gaze, quick, distorted and blurred when following the cadence of the new paper curtains, and slow, contemplative and experimental as it tours the rounded contours and openings of the sculptures in this highly visual conception of mystery.

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Kiko Pérez - Misterio (2018)
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Kiko Pérez - Misterio (2018)
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Kiko Pérez - Misterio (2018)
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